lunes, 8 de junio de 2015

Mi engreido mayor y nuestro autismo

Hace tres años trabajaba en una empresa, una empresa interesante, con muchas oportunidades, luego a algunas tentaciones... un headhunter me animó a seguir otros rumbos y avanzar en mi carrera...
Decidida, llegó una noticia que me cambiaría el mundo...
Mi primer engreído, tenia autismo (a esa edad lo declaran como TGD Trastorno generalizado del desarrollo).
Hasta ahora y obvio en esa fecha mi engreído era criado con todo el amor del mundo, el amor de una mamá y papá a tiempos parciales, que lo veían por horas temprano por la mañana y luego por noche.
Noches que deseábamos sean mas largas pero sólo duraban dos horas, 120 minutos en los cuales mi esposo y yo, estábamos en piso tirados como niños... haciendo muecas, piruetas, riendo a morir... y sobretodo contemplando a ese ser pequeñito que crecía cada día, con la culpa de no poder darle mas tiempo a pesar de darle cada minuto de nuestros fines de semana. 
Llenábamos nuestra culpa con juguetes, ropa, accesorios de todo tipo... Cualquier novedad que había la teníamos en casa al instante... No había sitio de niños a los que no habíamos visitado...Agendábamos mil actividades para hacer juntos.... con amor... con tanto amor para esa criatura preciosa.
Mientras que en su día a día mi Tía (una mujer maravillosa y sobretodo la persona mas cariñosa y engreidora del mundo) era su mamá sustituta.. Adorado por nuestra tía, con el mayor de los cuidados y la dedicación que necesitaba... Ese era el día a día de nuestro pequeño.
Con tres papas pendientes de él, crecía.
Sabía cuando era pequeño que algo no estaba bien, algo no era normal...
Pero ese "algo" no sabía que era.. preguntaba a mis familiares, a otras mamas, pero todo parecía dentro de lo normal a pesar de lo extraordinario de las habilidades de mi pequeño.
Sin embargo, por fin, luego de su accidente y recuperado totalmente, pudimos llevarlo a una institución para que lo examinen.
El día del diagnóstico puedo describirlo como uno de los días mas tristes de toda mi existencia... Yo escuché autismo y dije... pero si camina, si balbucea, si trata de comunicarse... como va a tener autismo o como dicen ellos "rasgos de autismo"? que va a ser de su vida?
Revisé mil publicaciones, leí y leí, investigue, lo llevamos a muchos especialistas... y el diagnóstico era el mismo, no había cambios... nuestra esperanza de un diagnóstico errado se extinguió y llegó la aceptación.
No fue fácil, debo haber llorado una semana, no paraba de hacerlo...
Cuando supe que estaba embarazada, puse mis esperanzas e ilusiones en ese pequeño... que sera? ingeniero? abogado? chef? nada... será lo que él decida ser... Seremos los que cumplamos sus sueños...
Pero y ahora? como será su futuro? Sólo pensar en el nido, el colegio... todo era diferente... El pequeño de mis esperanzas no existía... Pero tenía frente a mi a este pequeño asombroso, diferente, con habilidades inexplicables... Pero siempre sería nuestro, nuestro primer engreído.
Decisiones... que hacemos, tenemos que darle más que tiempo de calidad, los especialistas insistían en darle tiempo en cantidad, dedicación a mil, llevarlo a terapias, llevarlo a lugares donde se relacione con otros niños...
Cambiar nuestra vida...
Y lo hicimos, cambiamos para él, le puse pausa a mi vida profesional... y hoy estoy en casa con él.
Avanzó a mil... sólo puedo decir que el orgullo es parte de mi día a día.
Aunque no todo es color de rosa, en nuestro día a veces está la tristeza, la desconsideración de las personas, la falta de amabilidad, la desesperanza... Tantas cosas a las que nos exponemos y a las cuales no queremos exponer a nuestros niños... Pero ahí vamos... avanzando... riendo... llorando... viviendo...